Las enfermedades más importantes

Parvovirosis

Es la enfermedad gastrointestinal infecciosa más frecuente. Puede afectar al perro, en especial desde las 4 semanas hasta el año de edad. Produce una diarrea intensa que debe ser controlada de manera inmediata. El riesgo de contacto vírico es de hasta un 70 % en perros no vacunados.

Hepatitis, leptospirosis y moquillo

Son procesos graves que se desarrollan con síntomas sistémicos que varían según la enfermedad. Disfunción hepática, renal, digestiva y nerviosa son los síntomas más frecuentes. El contacto de estas enfermedades es del 9 % a 28 % en perros no vacunados.

Traqueobronquitis infecciosa (“tos de las perreras”)

Es una enfermedad altamente contagiosa del tracto respiratorio del perro: se trata de un proceso frecuente y similar al catarro de las personas, muy frecuente en los periodos de cambios bruscos de temperatura. Se transmite entre perros por gotas dispersas en el aire y por contacto directo entre los hocicos de los animales. Los perros están en riesgo siempre y cuando estén con otros perros: en residencias caninas, exhibiciones, sesiones de entrenamiento, en el parque, incluso en la sala de espera de la clínica veterinaria.

Es un proceso que cursa con tos seca y brusca y mucosidad. Los perros de todas las edades pueden verse afectados. La tos puede durar varias semanas y durante este tiempo pueden aparecer complicaciones más graves, como neumonía.

Ocasionalmente, dichas complicaciones pueden ser mortales en cachorros, en perros mayores o asociadas a otros problemas de salud. El porcentaje de animales afectados puede superar el 40 % en la época otoñal e invernal.

Babesiosis

Es una enfermedad frecuente en zonas con presencia de garrapatas. Es importante su prevención, al tratarse de una enfermedad de difícil curación completa. Provoca anemia, dado que rompe los glóbulos rojos, afecta a órganos internos como el bazo. Se llega a diagnosticar en el 30 % de los perros no vacunados en zonas de riesgo y con presencia de garrapatas.

Herpesvirus canino

En la hembra gestante es importante la vacunación frente a esta enfermedad para prevenir problemas en los cachorros durante la gestación y tras el parto. Este virus provoca esterilidad, abortos y muerte en los cachorros. El riesgo depende de cada situación, alcanzando el 70% de las hembras.

Coronavirus canino

De incidencia frecuente en cachorros y síntomas similares a la parvovirosis.

Rabia

La vacunación de la rabia es aconsejable dado que nuestro país se encuentra rodeado de países donde se detectan frecuentemente casos de rabia. Es de obligación en animales que viajen al extranjero y también dentro de España; los síntomas son digestivos y nerviosos. La transmisión a las personas es fácil por contacto de la saliva con heridas.

¿Qué vacunas son las más indicadas?

Existen muchos tipos de vacunas así como de enfermedades infecciosas. Los veterinarios somos quienes mejor le vamos a aconsejar sobre el desarrollo de un plan vacunal adaptado a las necesidades de su perro. Por ejemplo, se considera la edad, raza, contacto con otros animales, su estado sanitario, los viajes, etc.

Según el riesgo y la susceptibilidad a las diferentes enfermedades, será aconsejable una o varias vacunas anuales, siempre pensando en el bienestar y en la protección de su mascota.

Recuerde, no todos los perros tienen las mismas necesidades, nosotros analizamos cada caso.

Revacunaciones

Los veterinarios somos quienes mejor podemos aconsejarle sobre este aspecto. Cada veterinario conoce la evolución y la importancia de las infecciones en la zona donde reside su perro y conoce el historial de su animal. Hay una gran cantidad de factores individuales y externos que influyen y son de difícil control. No todos los perros necesitan la misma prevención. Por ello, será labor del profesional veterinario elaborar un protocolo vacunal adaptado para garantizar una correcta prevención en cada caso.

Gatos

El 40 % de los gatos no vacunados se infectan. Y usted, ¿está decidido a asumir este riesgo?

La prevención es una acción básica para su salud: hasta el 40 % de los gatos no vacunados pueden enfermar por procesos prevenibles. Los riesgos no siempre se ven. En la actividad diaria de una clínica, todas las semanas son ingresados gatos infectados de enfermedades prevenibles mediante la vacunación.

En ocasiones, los propietarios piensan que los gatos están más protegidos al vivir la gran parte del tiempo dentro de las casas. Sin embargo, los gérmenes que más afectan a los gatos caseros, son transportados fácilmente en la suela de los zapatos y otros elementos introducidos en la casa. La prevención es una de las mejores decisiones para asegurar una vida saludable a su gato. Asimismo, la visita regular a la clínica veterinaria permite tener un seguimiento de su animal y así detectar cualquier signo de enfermedad lo antes posible.

La vacunación regular del gato es una acción saludable que se ha convertido en el arma preventiva más potente y de mayor interés en la medicina veterinaria. Son miles los animales que sobreviven gracias a la aplicación regular de vacunas preventivas. La vacunación ayuda a prevenir la enfermedad, el animal estará más preparado para responder de forma más rápida frente al agente infeccioso.

Según el estilo de vida del animal y el riesgo en que se encuentre, el inicio de la vacunación varía. Sin embargo, los planes vacunales tienden a iniciarse a partir de las 9 semanas de vida para proteger desde un principio a su gato. Para ello, la desparasitación interna y externa previa a la vacunación, es fundamental para que el organismo de su gato responda de manera adecuada a la vacunación.

Hay enfermedades que afortunadamente se pueden prevenir. En el gato es aconsejable una protección temprana frente a la calicivirosis y a la herpesvirosis que afectan a las vías respiratorias altas, provocando lesiones visibles en boca y nariz. En general, la acción de estos virus se complica con la acción añadida de la clamidia, que aún agrava más las conjuntivitis. Mientras que la leucemia y panleucopenia son enfermedades cada vez mejor controladas gracias a la vacunación. Sin embargo, si su gato sale al exterior o vive en una comunidad de gatos corre un elevado riesgo de adquirirlas.

La vacunación frente a la rabia, aún no siendo obligatoria en muchas comunidades, se aconseja en gatos con salida al exterior o que vayan a viajar. Una revisión regular de su mascota, ayudará a mejorar su prevención y bienestar.